Nuestro web es un desastre

Advanced web design (by agjimenez on Flickr)

Últimamente me descubro manteniendo con cierta frecuencia conversaciones con personas de entidades que me dicen, de una u otra manera, “nuestro web es un desastre”. Decodificando la frase, suelen referirse a dificultades en la actualización de los contenidos, en la navegación por sus diferentes secciones o a su aspecto estético.

A menudo, sin embargo, cuando paseo por estos webs tras haber escuchado sus palabras, lo primero que pienso es que no hay para tanto. ¿A qué se debe, pues, esta visión negativa por parte de las organizaciones respecto de sus propios webs? Mi impresión es que las personas que emiten estas sentencias están fuertemente influidas por la rapidísima evolución que ha hecho la Web desde su aparición: estas mismas personas están acostumbradas a visitar y usar muchos sitios y aplicaciones web que se actualizan con mucha frecuencia y facilidad (incluso ellos mismos pueden ser aportadores de contenidos) y que cuentan con diseños esmerados y atractivos. La Web también se ha hecho arte.

Es, pues, comprensible, que un web hecho hace dos o tres años produzca cierto aroma a pasado de moda o no incorpore los últimos adelantos tecnológicos. Aun cuando los webs de las entidades son herramientas poderosas que precisan ir avanzando, tampoco deberíamos obsesionarnos con ello, al menos no demasiado pronto o con demasiada frecuencia.

De todos modos, por si os encontráis en esta situación y, además, estáis pensando en rehacer vuestro web, os sugiero los siguientes puntos a trabajar:

1) Simplificad la estructura del sitio. ¿Realmente tenemos tantas cosas importantes que contar? Hay webs que tienen multitud de menús y submenús, secciones y subsecciones. Se complica la navegación y probablemente hay contenidos que los visitantes no ven nunca. Con Google Analytics o Piwik, entre otros, podéis comprobar si esto es así y tomar las decisiones correspondientes.

2) Potenciad las páginas de entrada. Los contenidos que por su actualidad o su importancia son más relevantes para el visitante deben ser muy fáciles de encontrar. Si están en la página principal no hará falta ni buscarlos. Muchos de quienes se quejan de problemas de navegabilidad seguro que estarían mucho más tranquilos sólo con tener en cuenta este punto.

3) Considerad utilizar herramientas libres prefabricadas. Un buen gestor de contenidos (Wordpress, Joomla, etc.) y una plantilla gráfica asociada (las hay a montones, libres y/o gratuitas. Para muestra, el caso de Wordpress) pueden dar resultados de aspecto profesional, en poco tiempo y sin demasiado esfuerzo (nada sale 100% gratis, por supuesto) y serán fáciles de actualizar.

4) Y no os obsesionéis si no tenéis el web más chachi-piruli del mundo mundial. ;-) Información actualizada y un diseño sencillo pero agradable pueden ser más que suficientes en muchos casos.

Deja un comentario