El impacto ambiental del spam

Hace más de dos años publiqué un artículo en tres partes sobre el uso y abuso del mail (La insoportable (e insostenible) levedad del correo electrónico, II y III). En la tercera parte me refería a los recursos energéticos invisibles que son necesarios para mantener el sistema de transmisión mundial de correo electrónico y, en general, de toda la Internet.

Hoy, casualmente, una noticia recibida vía Xarxanet, me la ha hecho recordar: El correo spam contamina tanto como tres millones de coches.

Aquella (casi) vieja reflexión, pues, sigue siendo pertinente. Pensemos en ello, también en clave organizacional.

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