¿Que la web ha muerto? ¡Y un bledo!

Hace un par de semanas, la revista Wired publicó el artículo The Web Is Dead. Long Live the Internet, escrito por Chris Anderson y Michael Wolff. Dado que tanto la publicación como los autores son reconocidos, el documento ha tenido una amplia difusión y ha generado un importante debate.

¿Adiós a la web?

La tesis principal de este largo texto es que el dominio del navegador web como forma principal y genérica de utilización de Internet está llegando a su fin, siendo sustituido por toda una serie de aplicaciones para usos específicos. Este cambio en los usos tendría un efecto sobre la filosofía que impulsa la vida en Internet: mientras la web respondía a un modelo esencialmente abierto (toda la información al alcance, indexable por buscadores como Google), las aplicaciones de las que hablamos se constituyen como jardines cerrados, la información de los cuales sólo está disponible para los usuarios directos y el propio fabricante de la herramienta (Facebook podría ser el paradigma). Este cambio se acentúa a medida que se incrementa el acceso a Internet a través de dispositivos móviles.

Sería pretencioso afirmar que el artículo es una barbaridad en su conjunto, pero creo que se le pueden formular objeciones severas. De hecho,  reacciones no coincidentes ya las ha habido y bastantes (aquí tenéis, por ejemplo, la valoración que hace Dolors Reig o la crítica de Boing Boing sobre la manera de intepretar los datos que hay en el origen del artículo).

Dinero, dinero, dinero…

El artículo peca de una visión excesivamente centrada en la economía. El origen de todo este cambio vendría provocado por la necesidad de las empresas de buscar fórmulas que permitan rentabilizar sus inversiones -en sentido amplio- en Internet, una vez “demostrada” la ineficacia de la publicidad online.

Que esto sea cierto para determinados actores de la red no quiere decir que sea así para todo el mundo. No todos buscamos hacer dinero o, cuando menos, no en todo momento.

Por otro lado, es verdad que la posibilidad de rentabilizar el esfuerzo genera mayor innovación. Pero también hemos visto mucha hecha desde la voluntariedad (buena parte del movimiento del software libre). No sólo el dinero mueve a las personas, pese a la obviedad de que es uno de sus principales motores.

Aplicaciones vs web

Es cierto también que en Internet cada vez hacemos más cosas además de navegar y que con la proliferación de los móviles inteligentes (smartphones tipo iPhone, Blackberry o los basados en Android) cada vez utilizamos más aplicaciones específicas (para Twitter, Facebook, Google Maps, etc.) y menos el navegador, pero este sigue siendo clave para determinadas funciones fundamentales relacionadas con el acceso a la información y el conocimiento, el aprendizaje, el debate público, la transparencia y la rendición de cuentas y un largo etcétera.

De hecho, Facebook y Twitter nos acaban enviando a la web una y otra vez siempre que alguno de nuestros conocidos nos recomienda un contenido de cualquier tipo. En este sentido, estas aplicaciones supuestamente ajenas a la web no sólo no la eliminan sino que la refuerzan: el hecho de que nuestros contactos nos estén atestando de recomendaciones nos lleva a conocer webs de interés que nunca hubiéramos descubierto nosotros solos. En este sentido, el uso de la web es probablemente más rico y quizás incluso eficiente que cuando simplemente navegábamos con la nariz.

De hecho, estos pretendidos marcatendencias tienen la virtud de matar todo lo que tiene más de cuatro días de vida en el momento en que aparece algo nuevo. A modo de ejemplo, también fue en Wired donde hace dos años se dio a los blogs por finiquitados. De momento, sin embargo, seguimos aquí. No parece tan difícil de entender que la aparición de nuevas herramientas no debe suponer ni necesaria ni automáticamente la desaparición de todas las anteriores…

Y las ONL, ¿qué pintamos en esto?

También desde el sector no lucrativo hay quien se ha hecho eco de este debate (por ejemplo, la gente de NTEN en The Web Is Dead? What Does that Mean (to Nonprofits)?). ¿En qué nos afecta todo ello, al fin y al cabo? Apunto algunas ideas:

- Comunicativamente: hace falta que constatemos, como ya hemos dicho desde aquí en otros ocasiones, que el uso de Internet es diverso y que es importante tener presencia en los espacios donde está la gente así como tener en cuenta los usos que hace de ellos. De ahí la importancia de diseñar estrategias multicanal y multiformato: vídeo, móvil, redes sociales… y no pensar sólo en clave de web propio (donde no sabemos si la gente vendrá). Y cuando lo hacemos, tengamos presente también qué espera encontrar la gente en nuestra casa. Esto sí, siempre con prudencia, analizando los resultados y sin tirar la casa por la ventana.

- Tecnológicamente: el punto anterior enciende un luz de alerta: necesitamos “estar al día” sobre la evolución de la tecnología, en la medida que ésta nos ayude a lograr nuestros objetivos misionales con mayor intensidad. Desde luego, sin prisas ni obsesiones.

- Filosóficamente: Internet, y particularmente la web, es un tesoro para las ONL. Lo es en el sentido que nos está permitiendo llegar a la gente de forma más sencilla, efectiva y económica, pero también, y sobre todo, en la medida en que se convierte en un espacio que facilita e impulsa tantos valores e iniciativas en los que creemos: el debate y la participación, la voz para los sinvoz y todo lo que ya sabéis. En este sentido, la defensa de este bien público no nos puede dejar indiferentes: las ONL deberíamos tener opinión formada sobre cómo es y debería ser Internet y protegerla como espacio de libertades ante los diferentes ataques de quienes la quieren controlar o rentabilizar de forma desproporcionada.

3 comentarios en “¿Que la web ha muerto? ¡Y un bledo!”

  1. Edu ha dicho:

    02 Sep 10 - 16:39

    Crec que va ser l’Ismael que en un dels seus tweets va dir: “If the Web is dead, I am a zombie” :)

    Salut!

  2. Jaume Albaigès ha dicho:

    02 Sep 10 - 20:58

    Efectivament, Eduard, va ser ell! I jo hi vaig afegir: “Parafrasejant n’@ictlogist, if the Web is dead, we all are dancing Thriller. :-) ” I seguim ballant…

  3. TecnolONGia» Arxiu » 4 anys de TecnolONGia ha dicho:

    31 Dic 10 - 19:09

    [...] any hem sentit a dir que el web moria per part de les mateixes veus que ja havien sentenciat els blogs fa un parell d’anys, però, [...]


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